El avión siguió su trayecto por un rato más. Yumie estaba tranquila mirando aún por la ventanilla y Wes, poniendo una horrible cara de enfado, permanecía con los brazos cruzados y los puños apretados.
-¿Sabes que ya no queda poner esas caras?- le dijo Yumie a Wes con indiferencia.
-Nunca se es demasiado grande como para hacer corajes.- Respondió Wes con la misma indiferencia.
-¿Tienes 15 años,no es así? ¿Por que no puedes comportarte como tal?
-Los de mi edad son así.
-Claro, claro. Todos los adolescentes son unos idiotas. Se me olvidó ese detalle.
-!Oye¡ !Tú tienes 17¡ ¿así que por que no te cuentas?
-Se te olvida que soy más inteligente que tú, tonto.
-!Hump¡....
Yumie se puso de pie y miró un pequeño reloj color oro que traía en un bolsillo de la gabardina. Entonces miró por la ventana y en su cara se dibujó el asombro y después la ansiedad.
-!Mira, pon atención¡- le dijo a Wes, tirándolo del cuello y acercándolo a la ventanilla- !Ya se ve la ciudad¡
Wes puso su cara radiante de nuevo.
-!Es cierto, es cierto¡- exclamó poniendo de lleno su cara en el cristal de la ventanilla- ¡Veo la ciudad¡
-!Qué bueno¡ ¿Sabes por que?- le dijo Yumie al oído.
-¿Por?
-Bueno, ya es media noche ¿Sabes?, y no sé hasta dónde vayan los aviones, así que tal como lo veo... nos vamos a bajar aquí.- Mientras decía eso, Yumie puso una sonrisa maliciosa.
-¿Heeeeeeeeeeeeeeeeeee? ¿Pretendes que saltemos del avión? Por que no creo que nos hagan una parada especial...- Exclamó Wes poniendo cara de estupefacción.
En vez de responderle, Yumie lo jaló de la gabardina y, literalmente, lo arrastró por el avión hasta llegar a la bahía de descarga. Wes le gritaba continuamente que estaba loca como para hacer eso, pero ella no le prestaba atención.
-Cállate de una vez, eres una molestia.- dijo Yumie soltándolo, luego se dirigió a una palanca y la jaló hacia abajo, haciendo que se abriera la rampa. Entró el viento con fuerza, haciendo un sonoro silbido.
-N-no... tú...!Tú estás LO-CA¡- exclamó Wes dejando ver el pánico en su sudorosa cara.- Además, aún estamos sobre el mar...
-Eso no es cierto. Estamos a unos cuantos minutos de la cuidad.- dijo Yumie con cara divertida- Además el que nades un poco te hará entrar en condición...
Yumie miró que un poco más y estarían sobre la ciudad, y como ella quería aterrizar en la playa...
-!Mira¡ ¿qué es eso?- le dijo a Wes apuntando al cielo.- Veo algo pero necesitas pararte en la rampa para poder ver... parece un avión de los enemigos...
Wes se acercó y se puso en la rampa.
-!No seas mentirosa, yo no veo nada¡
-!Claro que si¡ Párate en la orilla de la rampa y lo verás...
Wes se acercó a dónde estaba ella y se puso a buscar en el cielo. Ya estaba bastante en la orilla...
Yumie rió maliciosamente y Wes la miró con cara espantada.
- Ja, ja , ja- rió Yumie poniéndole una mano en la espalda- Eres un ILUSO.
-¿Heeeee?
Pero ya no le dio tiempo a decir algo más, pues, con un elegante movimiento de su mano hacía adelante, Yumie le tiró por la rampa. Wes lanzó un grito en su viaje hacia el suelo. Estaba verdaderamente aterrado, y eso claro está, lo disfrutaba Yumie.
- Ahhh...- suspiró Yumie- El dulce grito de un tonto cayendo de un avión....
Acto seguido, Yumie saltó de la rampa. Caía tan rápido que en un instante, estaba a pocos metros de Wes. Éste hasta lloraba de miedo mientras seguía gritando al caer.
-!!!Gritas igual que una niña!!!- le gritó Yumie.
-!!!Whaaaa¡¡¡ !!!Cierra la boca¡¡¡
-No puedo creer que este bobo no sepa como aterrizar en una situación así...- murmuró Yumie- Tendré que hacer algo yo...
De las manos de Yumie se dispararón miles de hilos, tan finos y delgados que sólo podían verse cuando los alcanzaba la luz y se veían del color de la plata. Rápidamente, los hilos envolvierón a Wes y Yumie tómo más impulso para caer primero que él en la playa. Con los hilos, Yumie hizo caer a Wes con menos fuerza en el mar. Cuando cayó, hizo un ruido alto.
Yumie había caído, como siempre, de manera elegante y Wes había caído de cabeza en el mar, cerca de la orilla.
-¿Uhh?- murmuró Yumie acercándose a la orilla- Espero que no haya caído en un lugar dónde había rocas. Sino, se quedará más tonto de lo que ya es...
Un minuto después, Wes asomó la cabeza en el agua.
-!Maldita loca¡- gritó al ver a Yumie- !Qué diablos estabas pensando¡
-Hump- rió Yumie- pensé que sabías cómo caer. Yo sólo quería ponerte a prueba... tirándote del avión.
Wes nadó hasta la orilla, escurriendo de agua. Levantó la vista y pudo ver a los tres aviones seguir su camino. Cuando vio que alto volaban, se estremeció al recordar la caída.
-No vuelvas a hacer cosas de ésas- le dijo a Yumie- O por lo menos, házlo tú sola, loca maldita.
-Fue una simple bromita...- dijo Yumie conteniendo la risa- !Nada vale más que tu cara llorona y oírte gritar como una niña¡
Wes puso la cara roja por el enfado y la indignación. Yumie se dio la vuelta y miró por los alrededores.
-¿Dónde diablos estamos?- preguntó Wes poniéndose de pie y sacudiéndose la arena de la gabardina y el pantalón.
-No sé, pero se ve tranquilo.
-Está bien, preguntemos por ahí.
-Pues deja de jugar con la arena y vámonos de una vez.
-¿Quién está jugando? !Tú eres la que juega muy pesado¡
Wes se puso al lado de Yumie y también miró por los alrededores. Después volvió la vista al mar. Ya estaban en el lugar dónde habían sido enviados, sólo quedaba saber qué harían a partir de ahí. La luna se podía ver bastante bien, e iluminaba tan bien que no hacía falta una linterna. Pero quizá por lo mismo, habría que tener cuidado.
miércoles, 7 de octubre de 2009
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