Yumie siguió mirando por un rato, teniendo a la mano la pistola en caso de necesitarla. Wes lo único que hacía era mirar atolondradamente a todos lados. Empezarón a caminar por la playa y tras cerciorarse de que no había nada peligroso en los alrededores, se sentarón en la arena.
-Bien, bien-empezó Wes-¿Dónde estamos y ahora qué hacemos?
-No tengo idea. Lo único que podemos hacer es buscar información sobre esta cuidad.
-Vale, vale, información-dijo Wes poniendo la cara sobre las manos-Estamos empezando mal esto...
-¿Y de que otra manera lo podemos empezar? Si no te gusta, piensa en algo.
Permanecieron un buen rato en silencio. El sonido de las olas y la brisa eran reconfortantes, acompañados por la luz de la luna. Ambos pensaban, pero si la guerra no se había extendido hasta allá, tendrían que movilizarse de preferencia hasta dónde pudieran detener la marcha del anemigo.
De repente, Yumie volteó hacía atrás con cara de haber detectado algo con suma rápidez.
-¿Qué pasa?-preguntó Wes de nuevo con cara de miedo.
Yumie apuntó al fondo de la playa, a unos arbutos, con su plateada pistola larga.
-!¿Quién esta ahí?¡- gritó y luego ordenó:-!!Sal ahora mismo¡¡
-¿Q-qué? ¿Ya nos han atrapado?- preguntó Wes y Yumie le dirigió una mirada de pena.
-!!No lo voy a repetir¡¡-siguió ordenando Yumie-!!Sal de ahí¡¡
Pasó un minuto de silencio, luego las ramas del arbusto crujieron al dar paso a alguien. Yumie se aferró más a su pistola, y colocó muy cerca el dedo del gatillo, para poder presionarlo en cualquier momento. Wes estaba detrás de ella, ocultándose. A pesar de tener el nivel que tiene, suele ser un miedoso. Del arbusto se asomó primero la cara de una niña y después salió por completo y fue acercándose a ellos.
-Vaya que eres tonta-le dijo Wes- es sólo una niña pequeña.
-Cállate, ya me di cuenta- respondió Yumie bajando el arma.
La niña, vestida con un modesto vestido, de piel más o menos blanca, pelo castallo corto, ojos de color miel y una expresión indiferente en la cara se les acercó a unos metros.
-Vaya, vaya- dijo cuando se acercó más- ver tíos cayendo desde un avión y que estén bien no es muy común por aquí.
-¿Lo viste?- le preguntó Wes- Yo no quería hacer tal cosa, yo quería bajar como la gente normal.
-¿Alguien te obligó a hacerlo?- preguntó la niña.
-No. Sólo me empujarón- le contestó Wes poniendo cara escalofriante.
-¿En serio?- preguntó la niña riendo-¿Quién te ha empujado desde ahí?
-Está aqui al lado- señaló Wes con el pulgar hacia atrás- También hace un rato te ha apuntado con una pistola creyendo que era un enemigo, !es tan hostil¡
La niña rió con ganas. Yumie sólo observaba estupefacta cómo Wes era tan sociable, tanto que había mantenido una conversación con una niña extraña.
-Disculpa...-dijo Yumie dirigiéndose a la niña-¿Cómo te llamas?
-Mi nombre es Rosemary- exclamó la niña, ahora más alegre.
-Bonito nombre, bonito nombre- le dijo Wes.
-Rosemary ¿tú nos puedes decir dónde estamos?- preguntó Yumie.
-Claro, ustedes aterrizarón aquí, en Galicia- respondió ella cruzando los brazos por la espalda y al tiempo en que se balanceaba-¿Cúales son vuestros nombres?
-Yo soy Yumie, y éste tonto platicador se llama Wes- respondió Yumie por ambos.
-Yumie y Wes- repitió Rosemary-¿Qué les trae a España?
-La guerra.
-¿Sois soldados?
-Algo así, pero no te asustes- le dijo Wes- somos los buenos en este asunto.
-Pero si aquí no hay guerra.
-Entonces nos hemos bajado en un lugar equivocado.
-¿No tienen dónde pasar la noche? ¿Tienen hambre?- preguntó Rosemary tomándoles las manos a ambos.-No me parecen malas personas, pueden venir a mi casa.
Yumie y Wes se miraron entre sí. Un minuto después, Rosemary los estaba jalando de las manos hacia la salida de la playa, entre la calma de la madrugada.
sábado, 10 de octubre de 2009
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hahaha muy bien, me gusta como describes a los personajes, la historia va bien, se empieza a desarrollar de forma agil, ya veremos mas adelante q sucede. animo wiiiii n_n
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